Llantén

  • No es necesario tener cuidado de sembrar el llantén, ni tampoco de plantarlo, por lo que se cría de él en todas partes, solo se debe estimar por su grande virtud: el zumo de llantén, sacado de sus hojas, y bebido la cantidad de dos dedos, dos horas antes que entre la accesión y exceso de la calentura terciana, la disminuye mucho: hácese un maravilloso defensivo, para el flujo de sangre de las narices, tomando su zumo con claras de huevo, y volo arménico, lo que bastare de cada uno, aplicándole en forma de emplasto, en la frente. (Lecciones de agricultura).
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